Cal Clavero nace de la curiosidad, de un profundo deseo de aprender, observar y experimentar con la tierra. Es un proyecto que va más allá de la bodega: una iniciativa para recuperar antiguos cultivos tradicionales y, especialmente, variedades autóctonas locales, preservando un patrimonio vitivinícola olvidado.

Así, se conectan los saberes ancestrales transmitidos de generación en generación con una mirada hacia el futuro, imaginando nuevas posibilidades siempre desde el respeto por el territorio y su identidad.

HACE UN SIGLO

Como tantas otras familias de la huerta, nuestra era una familia de labradores de tierra blanca en el pueblo y tierras de secano en el interior. Al secano de Náquera, por las tres rutas, cultivábamos uva de moscatel, con el cual elaborábamos la tan apreciada mistela para consumo propio y del vecindario, como hacían otras casas del pueblo.

Esta era una manera humilde pero digna de salir adelante en tiempo de necesidad, una forma de vida profundamente arraigada que conectaba el trabajo de la tierra con la tradición colectiva transmitida de generación en generación.

La casa donde está la bodega es un hogar típico de labradores de la huerta, pensado para vivir, trabajar la tierra, elaborar productos para el mercado y secar en la cambra el tabaco. Lo explican sus azulejos y mosaicos, el antiguo corral y el establo, espacios que han formado parte de la vida cotidiana durante generaciones.

Con los años, también acogió una vaquería donde se elaboraban de manera artesanal los primeros yogures del pueblo, sumando una nueva etapa a su historia. Hoy, estos mismos muros siguen hablando de un pasado vivo y de raíces profundas, donde cada uso ha dejado huella y ha contribuido a construir su identidad.

Cada rincón habla de trabajo, de paciencia y de respeto por lo que la tierra ofrece

El vino llegó después, no como una herencia directa, sino como una nueva manera de mirar la huerta con otros ojos. Una forma de redescubrir la tierra y comprender que el futuro echa raíces en las mismas tierras de siempre, haciendo crecer nuevos proyectos y aventuras.